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Cultivar bien no es solo cuestión de regar y esperar. Hay decisiones que se toman antes incluso de plantar la primera semilla en la tierra y que marcan la diferencia entre una cosecha menos fructífera y una cosecha de la que puedes estar orgulloso. En La Huerta del Perigall llevamos años dando nuestros mejores tips a los hortelanos que cultivan en nuestros huertos de ocio, y hoy queremos compartir los tres consejos que más benefician la cosecha.
Planta en el momento adecuado
Este es el error más común, y el que más caro sale. Plantar cuando apetece en lugar de cuando toca es algo que hemos visto muchas veces, y el resultado casi siempre es el mismo: un cultivo que arranca con mal pie y nunca termina de crecer como nos gustaría.
Cada planta tiene su tiempo óptimo de siembra. Planificar las siembras en función del clima y las estaciones es esencial para aprovechar al máximo las condiciones y asegurar el mayor rendimiento de la cosecha. Un tomate plantado con el suelo todavía frío crece de forma completamente distinta a uno plantado cuando el momento es el correcto. La diferencia se nota, y mucho.
Además de la temperatura del suelo, también influye la longitud del día y las probabilidades de heladas tardías. Tener en cuenta estos factores es entender la naturaleza: las plantas germinan y se desarrollan mejor cuando las condiciones externas acompañan sus necesidades internas. Un calendario de siembra adaptado a tu zona es una de las herramientas más sencillas y más útiles que puedes tener.
Elige variedades adaptadas al clima de tu zona
No todas las plantas se comportan igual en todos los sitios, y esto es algo que aprendemos con los años en la huerta. Una variedad que da resultados extraordinarios en zonas de clima frío puede no tener los mismos resultados en una zona mediterránea como Valencia, y viceversa.
El clima mediterráneo se caracteriza por veranos calurosos y secos e inviernos suaves, lo que favorece cultivos como el tomate, el pimiento, la berenjena, la judía o el melón, siempre que se elijan variedades acostumbradas a estas condiciones. Optar por variedades locales o adaptadas a este entorno no solo mejora el resultado de la cosecha, sino que también reduce la necesidad de riegos extraordinarios o tratamientos adicionales, porque la planta ya sabe manejarse con lo que tiene.
En la Huerta del Perigall, el resultado habla por sí solo. Cultivamos plantas que conocen esta tierra, que saben cómo aprovechar el sol de aquí y que producen una fruta y una verdura con más sabor y mejor calidad. Es una decisión que se toma antes de empezar a cultivar, pero que se nota mucho cuando llega la cosecha.
La importancia del compost. hay que aprovechar los residuos de cosechas pasadas.
Este es nuestro consejo favorito, porque resume perfectamente la filosofía con la que trabajamos: nada se desperdicia. Los restos de cultivos anteriores, en lugar de acabar en la basura, pueden convertirse en compost y devolverle a la tierra exactamente lo que los cultivos anteriores le han ido quitando.
El proceso de compostaje transforma la materia orgánica en abono, un material rico en nutrientes que mejora la estructura del suelo, favorece su aireación y aumenta su capacidad de retener agua. No es muy complicado: con un rincón de la huerta, los restos bien gestionados y algo de paciencia, se obtiene un abono natural de gran calidad.
Aplicar compost como acolchado del suelo tiene un doble beneficio: mejora las propiedades de la tierra y ayuda a retener la humedad, además de proteger y fomentar la actividad de los microorganismos beneficiosos que liberan nutrientes esenciales para las plantas y reducen el crecimiento de malas hierbas.
Con los restos de lo que ya has cultivado puedes abonar, proteger y mejorar el suelo al mismo tiempo. Nosotros aplicamos esto constantemente en nuestra huerta, y el suelo nos lo agradece cada temporada.
Estos tres consejos son la base de cómo trabajamos cada día en La Huerta del Perigall. Si quieres ponerlos en práctica, puedes ponerte en contacto con nosotros para reservar tu parcela y comenzar a cultivar en nuestros huertos de ocio.




