Recetas con col o repollo ecológico

En esta ocasión os vamos a hablar de la col o repollo, otra de las verduras estrella del invierno.

»El que quiere a la col quiere a las hojas de alrededor»

 

Los griegos, celtas y romanos usaban la col por sus numerosas propiedades medicinales. Probad a poner en Google ‘propiedades de la col’ y comprobadlo.

La col o repollo es una verdura crucífera que posee un alto contenido en vitaminas C y K, ácido fólico, potasio y magnesio. Al igual que la coliflor, el brécol, la col lombarda y las coles de Bruselas, se llama crucífera por poseer flores de cuatro pétalos en forma de cruz.

Destaca por sus propiedades antirreumáticas, anticatarrales, digestivas, energéticas, cicatrizantes, cardiacas y anticancerígenas

La col contiene un 92% de agua, mucha fibra y pocas calorías e hidratos de carbono. Es rica en vitaminas A, C, E y B y en minerales como el azufre (lo cual aporta potentes propiedades antioxidantes), potasio, calcio y arginina, la cual ayuda a combatir los resfriados.

Se utiliza como antibiótico natural y su jugo para las anginas, la afonía y las afecciones de los bronquios.

Su alto contenido en ácido fólico y citoesteroles hace que su consumo esté especialmente aconsejado para mujeres embarazadas, niños y personas de avanzada edad.

La col también se recomienda para el bienestar mental, el buen funcionamiento de la tiroides, para quemar grasas, para prevenir la hipertensión y el ácido úrico, para reducir el colesterol y es apta para diabéticos.

Es mejor comerla en crudo para no perder las propiedades de sus vitaminas hidrosolubles, pero puede cocinarse sin problema. Comerla en forma de chucrut (fermentada) es muy popular y saludable.

Las verduras crucíferas contienen elementos fitoquímicos (como carotenoides, polifenoles y compuestos sulfurados) y luteína, un pigmento natural con propiedades beneficiosas para la salud de los ojos.

Si alguna vez te has preguntado por qué huelen tan mal al cocerlas la respuesta es debido al azufre que contienen sus compuestos. Y ese ligero sabor picante en crudo es debido a los glucosinolatos en su composición.

Para reducir la producción de gases y otras molestias digestivas (debido a la celulosa y el azufre) se puede incorporar en el agua de cocción condimentos carminativos, como el comino o el hinojo.

 

Y ahora sí que sí, compartimos algunas recetas con col fáciles y rápidas de preparar.

 

Rebanadas de col al horno

Ingredientes:

repollo – 2 piezas / aceite de oliva 100 ml / sal 1 cucharada / pimienta negra ½ cucharada / pimentón dulce 1 cucharada / orégano 1 cucharada

Cortar la col en rebanadas de aproximadamente 1-2 dedos de grosor. Colocarlas en una bandeja de horno. Con un pincel, extender aceite de oliva sobre cada rebanada y echar por encima sal, orégano y pimentón dulce. Extender las especias con el pincel y el aceite. Cocinar a 180°C unos 35 minutos.

Tortitas de repollo

Ingredientes: En sidebar lateral

Rallamos la col, la patata y la zanahoria y cortamos la cebolla en trocitos pequeñitos. En un bol mezclamos lo que hemos rallado y después añadimos la cebolla. Vertemos el huevo batido y añadimos sal y especias al gusto. Añadimos las 4 cucharadas de harina de arroz y lo removemos todo para que quede bien mezclado. Dejamos reposar la mezcla 6 minutos.  La pasamos a un colador fino y escurrimos el exceso de agua que ha quedado.

Calentamos una sartén con la base cubierta de aceite de oliva y vamos colocando la masa en forma de tortitas hechas con las manos. Dorarlas bien por cada lado y listo.

 

 

 

 

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